Lo cierto es que hoy hago terapia de grupo hace unos dos/tres meses y siento que me nutre desde un lugar muy distinto que la terapia individual.
Somo un grupo muy espiritual, que creemos en los abrazos, en las caricias y en los festejos por las pequeñas y grandes cosas. Evidentemente, nada de esto podría ser, si mi psicóloga no fuera tan hippie. Cuestión que, para cada festejo, tenemos que llevar algo rico para compartir.
¿Qué les parece si hago unas chocolate chip cookies para mañana? No sé si tengo razones grandes para festejar, pero si hay muchas pequeñas. Fue un hermoso fin de semana. Mi familia está bien. Mi sobrino cada día más pícaro y más hermoso. Mi novia día a día reafirma que le gano una batalla importante al cáncer. ¿Razones más que suficientes, no?
Mañana les cuento el paso a paso de ésta muy fácil receta. Un básico para todos!
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